Tratamiento del Síndrome del intestino irritableCATCC_Síndrome del intestino irritable

El Síndrome del Intestino Irritable incluye un grupo de trastornos intestinales caracterizados por dolor o malestar abdominal asociado a la defecación y alteraciones en los hábitos intestinales como diarrea y/o estreñimiento. El diagnóstico del síndrome del intestino irritable se basa en la evaluación médica de los criterios clínicos, además de la exclusión de alteraciones orgánicas.

Según el tipo de población evaluada y los criterios diagnósticos utilizados, la prevalencia del síndrome del intestino irritable varía entre el 3.3% y el 22%.

Comparados con la población general los pacientes con un síndrome del intestino irritable presentan una peor calidad de vida relacionada con la salud, con especial incidencia en el dolor corporal y la salud general.

Los actuales tratamientos farmacológicos paliativos del síndrome del intestino irritable obtienen resultados modestos. Tanto el tratamiento psicológico como los fármacos antidepresivos han demostrado ser más eficaces que el placebo. La terapia dinámica interpersonal, la terapia cognitivo conductual y la hipnosis han sido recomendadas en la guía NICE, sin distinción entre ellas, como el tratamiento a emplear si la enfermedad no mejora después de doce meses de recibir un tratamiento de primera elección (consejo dietético , ejercicio físico y fármacos de acción sintomática) y un tratamiento de segunda elección (antidepresivos tricíclicos a dosis bajas y/o antidepresivos ISRS).

El tratamiento puramente cognitivo obtiene un 50% de reducción de la sintomatología gastrointestinal en el 80% de los casos tratados, con una eficacia muy superior a los grupos de autoayuda. Sin embargo, esta terapia basada principalmente en el control del estrés cotidiano no observó ninguna relación entre el cambio cognitivo alcanzado y la reducción de los síntomas gastrointestinales. Una posible explicación a esta paradójica hallazgo es que la responsabilidad de la mejoría terapéutica se deba a otros factores no controlados. 

El CATCC, en colaboración con investigadores de la Universidad UCLA de Los Ángeles, comprobó con éxito la eficacia de una nueva estrategia terapéutica para el síndrome del intestino irritable. Este tipo de intervención aborda y modifica las creencias erróneas sobre las sensaciones gastrointestinales, la focalización de la atención, el condicionamiento del miedo y el dolor, y las respuestas conductuales desadaptativas a las sensaciones gastrointestinales.

El modelo terapéutico establece que la sintomatología gastrointestinal consiste en respuestas condicionadas a estímulos señal de malestar gastrointestinal. Estos estímulos señal incluyen las propias experiencias directas de sensaciones viscerales y los contextos asociados (como los estresores, las comidas, etc.). Por tanto, este tipo de tratamiento se diferencia de las antiguas terapias cognitivas para el síndrome del intestino irritable en que éstas abordan las reacciones a los estresores cotidianos (que se suponen los causantes de la sintomatología del síndrome del intestino irritable). En el nuevo tratamiento, los acontecimientos estresantes pueden actuar como desencadenantes del síndrome del intestino irritable, pero no son el principal factor que lo mantiene .

La modificación de la ansiedad hacia las sensaciones viscerales se basa en estrategias eficaces para el tratamiento del trastorno por angustia. Asimismo, se añade el aprendizaje del control atencional que también ha demostrado ser efectivo para el tratamiento de las preocupaciones por la salud en el trastorno hipocondríaco y en el trastorno por angustia .

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